Estabilidad de taludes en rocas

Este tipo de estudio requiere una mayor observación y toma de datos del talud. Primero, se habrá de caracterizar dicho macizo, inventariando todas las discontinuidades que afloren en dicho talud. A continuación, se evaluará si dichas grietas son cinemáticamente viables o no de provocar el desplazamiento de una masa de roca determinada. En caso positivo, se analizará la estabilidad estableciendo un factor de seguridad para cada familia de discontinuidades. Si dicho factor de seguridad quedara por debajo del mínimo establecido, se habrían de tomar medidas estabilizadoras, que consistirían básicamente en la modificación de la geometría del talud o en la implantación de medidas contención, tales como anclajes, bulones, mallas de triple torsión, etc…

La mayoría de estudios de estabilidad de taludes en macizos rocosos, tanto con hipótesis de deslizamiento plano como con deslizamiento circular, suelen considerar el criterio de rotura lineal de Mohr- Coulumb, o el criterio empírico no lineal de Hoek & Brown.

El procedimiento que sigue Entecsa Granada en la elaboración de estos tipos de estudios es el siguiente:

  • Estudio en gabinete de toda la información bibliográfica previa concerniente a la materia del estudio a realizar existente de la zona. También se analiza la documentación cartográfica proporcionada por la Dirección Facultativa, así como toda aquella información referente a la zona de estudio que se ha podido recopilar.
  • Planificación de la campaña de toma de medidas en la zona de estudio.
  • Campaña de toma de medidas in situ. La toma de medidas se realiza de forma individualizada para cada masa de roca susceptible de desprenderse.
  • Inventario de fracturas y definición de los distintos tipos de familias de discontinuidades. Recopilación de toda la información previa y de las medidas tomadas en campo para caracterizar convenientemente cada zona, según diferentes parámetros preestablecidos.
  • Análisis cinemático de la viabilidad o no de cada tipo de rotura (rotura plana, rotura por cuña o rotura por vuelco), para cada zona analizada.
  • Análisis de la estabilidad, de todos aquellos tipos de roturas que sean viables cinemáticamente. De esta forma, se determinará un factor de seguridad para cada zona y para cada tipo de rotura.
  • Finalmente, para aquellos casos con un factor de seguridad por debajo del mínimo establecido, se propondrán medidas correctoras. Básicamente, son de dos tipos, modificación de la forma o geometría del talud y/o implantación de medidas de contención, tales como anclajes, bulones, gunitados, mallas de protección, etc.