23 de October del 2016

Preguntas frecuentes: ¿Qué debe contener un estudio geotécnico?

Para el proyectista, el terreno (con su topografía, paisaje y características geotécnicas) ha de ser un elemento más en el diseño de la edificación. Además, su estudio aporta una serie de datos necesarios para el cálculo de las estructuras.

Por su parte, necesariamente el informe del estudio geotécnico ha de expresar y analizar los datos obtenidos (del proyecto, del terreno y del laboratorio) con el fin de emitir y justificar adecuadamente una serie de conclusiones,relativas al comportamiento del terreno como soporte de la edificación.

En este sentido, hay una serie de aspectos destacables de un estudio geotécnico bien realizado, de los cuales puede beneficiarse el proyectista:

El subsuelo de la parcela aparece “radiografiado” mediante una serie de perfiles geotécnicos, donde se indican las distintas capas del subsuelo y su disposición espacial.

Cada capa (o cuerpo de terreno) tiene una denominación geológica concreta y, de forma sintética, se encuadra en una clasificación unificada de suelos (ASTM). Esta clasificación lleva emparejado un comportamiento geomecánico concreto.

A cada capa (o cuerpo de terreno) se le asignan una serie de propiedades geotécnicas (humedad, peso especÍfico, índice de plasticidad, número N del SPT, datos de los ensayos de penetración, cohesión, ángulo de rozamiento interno, etc.) A partir de ellas se ha calculado la carga admisible de los niveles de apoyo y, en su caso, los asientos previsibles del terreno frente a las cargas del edificio.

Si se dibujan en alzado los niveles de excavación, o de apoyo de los cimientos, sobre los perfiles geotécnicos, se puede obtener una idea de la configuración e influencia del terreno bajo la cimentación y sobre las paredes de la excavación. 

Diversas apreciaciones sobre el grado de excavabilidad del terreno, o la estabilidad a corto plazo de los taludes, lo cual permite definir el método de excavación más adecuada (y su coste) y la eventual necesidad de elementos de contención, agresividad del terreno y de las aguas subterráneas, parámetros sísmicos, etc.

Por último, la presencia de un nivel freático poco profundo en la parcela (y sus variaciones) no pueden coger desprevenido al proyectista. Su conocimiento previo permite incluir en el proyecto sistemas adecuados de impermeabilización o drenaje. Y, en ocasiones, la presencia de agua hace necesario el empleo de procedimientos especiales durante la excavación de los sótanos (bombas de achique, muros pantalla, etc.)